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Sant Iscle de Vallalta

Plaza en el centru urbano de Sant Iscle de Vallalta
Calle en el centro urbano de Sant Iscle de Vallalta
Vista de la Iglesia de Sant Iscle de Vallalta
Parada de truta en Sant Iscle de Vallalta
Vista de Sant Iscle de Vallalta
Carretera de Sant Iscle de Vallalta
Plaza en el centru urbano de Sant Iscle de Vallalta
Calle en el centro urbano de Sant Iscle de Vallalta
Vista de la Iglesia de Sant Iscle de Vallalta
Parada de truta en Sant Iscle de Vallalta
Vista de Sant Iscle de Vallalta
Carretera de Sant Iscle de Vallalta

Información básica

  • Habitantes: 1.280
  • Superfície: 17,80 km2
  • Altitud: 129 m.
  • Densidad: 72 h/km2

Comunicaciones

  • C-1 Renfe (Sant Pol de Mar)
  • Conexió amb Sant Pol de Mar i Calella.
  • BV-5128 / C-32 / N-II Distancia a Barcelona 48 Km, a Mataró 18 Km. i a Sant Pol de Mar 7 Km.

SITUACIÓN

 

Con cerca de 1.280 habitantes y 17’8 km2 de extensión municipal, Sant Iscle de Vallalta se extiende hacia las vertientes meridionales de la sierra o macizo de Montnegre, en límite con el Valles. La carena de la sierra hace de divisoria a su término y a los de Vallgorguina y de Sant Celoni al norte, sienso los puntos más altos de poniente a levante, el cerro de  Vives o Montnegre de Poniente (759 m de altitud), el Turó Gros (757 m de altitud), ambos separados por el Coll de Basses, y el Montnegre de Levante (726 m de altitud).

 

HISRORIA

 

La historia de este pueblo se remonta al siglo XI. El año 1090 se consagró su parroquia. En  1386 ya es denominada como Asciscli de Valle Alta de Canet, puesto que en un pasado formaba parte del mismo núcleo junto con Canet.
La iglesia preside el pueblo, situada estratégicamente encima de un cerro, con una inscripción en la fachada que recuerda la resistencia que los habitantes ofrecieron a las tropas napoleónicas, salvando la localidad del saqueo.

 

CULTURA Y SOCIEDAD

 

Los terrenos para el cultivo y la agricultura de este pueblo son más bien escasos. Han desaparecido los cultivos de secano, la viña, y, sobre todo, las fresas. Poco a poco, y durante los últimos tiempos, parece que se ha podido potenciar el sector secundario con la llegada de industrias de confección textil.
Así, muchos de los trabajadores que faenaban en el  campo con productos típicos como las hortalizas o las fresas pronto marcharon a trabajar a las industrias, y muchas de estas casas se vendieron como segundas residencias.
Ahora, Sant Iscle es uno de aquellos pueblos que conforman la cara más tranquila y plácida de la vida dentro de la comarca del Maresme.

 

Hay, refiriéndonos a los monumentos y restos arqueológicos del pueblo, varias masías, como la de Cal Paraire, Cal Maresme, Cal Verdura, y Cal Pona. Hay que destacar actividades artesanales como las “puntes de coixí”, o gastronómicas, como el relleno de manzanas.

 

La Fiesta Mayor de invierno se celebra el 17 de noviembre, y la de verano el 1 de agosto. El 15 de este mismo mes se celebra el encuentro en la ermita de la Salud (fiesta de Assumpta).